lunes, 23 de mayo de 2016
Como ver al Barcelona vestido de verde (Ferro 36 - CID Moreno 20)
domingo, 22 de mayo de 2016
Ferro Carril Oeste vence a SAG Polvorines en la LHC
jueves, 12 de mayo de 2016
Volvió a mostrar sus garras: Acuña - Gomez (07/ 05/ 2016)
lunes, 9 de mayo de 2016
Triunfo de La Bonita Bermudez en la FAB
jueves, 28 de abril de 2016
UNlugar entre los de arriba
domingo, 10 de abril de 2016
Regreso triunfal del tren verde a Caballito (Ferro - Sedalo 09/04/2016)
En el marco de un estadio reluciente e impactante, con unas tribunas colmadas por aficionados emocionados que no dejaron de alentar y darle color a un buen espectáculo, hubo un par de puntos negros: en primer lugar las goteras que provocaron que el partido se detuviera debido a que el agua de lluvia se filtraba y caía justo en el medio de la cancha. El otro, la dificultad para manejar el tablero Led, haciendo sonar la chicharra por error, frustrando ataques para ambos conjuntos o bien deteniendo la cuenta en reiteradas ocasiones lo cual provocaba el fastidio de la gente y los protagonistas.
El equipo visitante, pese a la derrota, mostrò un buen volumen de juego que complicó a su rival durante gran parte del partido, sobre todo cuando lograron combinar la velocidad de Ignacio Pizarro, el talento del estratega Juan Ojea y el oportunismo de Fernando Mau apoyados en la seguridad que brindaba Forlino bajo los tres palos. La misma seguridad mostró el guardameta local, Chedrese quien fue un pilar clave para la victoria de su equipo, sobre todo cuando frustrò en un mano a mano el lanzamiento de Ojea con una brillante atajada en un momento clave del partido, evitando el empate de Sedalo a falta de un minuto.
En cuanto al rendimiento del equipo dirigido técnicamente por Diego Cajales, basò su victoria en los puntos altos como los de Manuel Crivelli, Julián Cotignola y Luciano América. Además de Cristian Chedrese, la figura indiscutida del partido, hubo destellos de Marco Arce quien se las ingenió para mostrar su calidad en tramos del segundo perìodo pero en la totalidad del partido estuvo controlado por la defensa 5 – 1 que planteò el equipo de Lanùs.
Una vez mas, Sedalo se vio perjudicado por su nerviosismo que lo llevò nuevamente a desconcentraciones durante el partido. El desencadenante de esta situación estuvo, nuevamente, en la figura de Ignacio Pizarro, un talentoso jugador pero con una actitud irascible que conspira contra su propio desempeño y el de sus compañeros a quienes distrae con sus manifestaciones. Esta problemática evidente (lo mismo sucedió ante River) aún no puede ser revertida por el entrenador Osvaldo López.
El conjunto verdolaga, tuvo un rendimiento ascendente, al comienzo se los notò con cierta ansiedad, algo natural dado la circunstancia. Cabe la aclaración de que anteriormente disputaban sus encuentros en el estadio Romero Brest con un público muy reducido, mientras que ayer daba la sensación de que todo el barrio de Caballito se encontraba en las tribunas. Con el correr del partido se fueron afianzando y motivados por su afición sellaron una victoria clave, con un marcador ajustado.
Los causales de la derrota para el armador central, Juan “Banchi” Ojea fueron las siguientes: “Nos quedamos sin ideas y erramos en las definiciones en los momentos justos, una contra mía y dos o tres mano a mano” expresó cabizbajo. Pese a las derrotas, rescató cuestiones positivas de cara al futuro “venimos mucho mejor, a medida que pasan los partidos nos vamos conociendo y estamos confiados en que el triunfo va a llegar en cualquier momento, falta un poquito más para llegar a ganar” analizó esperanzado.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Encuentro de las Galaxias
Este domingo se realizó la segunda reunión de coleccionistas y fanáticos de la saga de la Guerra de las Galaxias, en el parque Rivadavia, organizada por un grupo de Facebook denominado “Star Wars Argentina”. Allí se congregaron unas cuarenta personas de diversas edades con la finalidad de despuntar su vicio. Si bien todos estaban hermanados por el amor a esta producción a la cual rinden culto, se confluyeron algunos subgrupos que perseguían diferentes objetivos.
Por un lado, estaban los que hacían el intento de
conseguir nuevos adeptos. El más entusiasta, a pesar del excesivo calor, no dudo
en disfrazarse de uno de los más populares personajes del film. Debió soportar
estoicamente un casco que embota los sentidos de cualquiera, una pesada capa y
ropaje diseñado con telas excesivamente gruesas y para colmo, de color negro.
Pero todo eso quedaba a un lado cuando los niños, y no tan niños, que
peloteaban en el parque, se abalanzaban sobre él, en búsqueda de una foto con
Darth Vader.
En las mesas de cemento, típicas del lugar, con su
ajedrez de mosaicos en cada una de ellas, se ubicaron los coleccionistas a
realizar intercambios de muñecos o bien presumir de aquellas adquisiciones más
difíciles de hallar.
Las mismas iban desde pequeñas figuras de cuatro
pulgadas hasta naves que superaban ampliamente los sesenta centímetros. Había para
todos los gustos, una amplísima variedad de motivos, desde juguetes actuales
con luces y sonidos, acabados cromados e hiperdetallados; hasta antiguas piezas
fabricadas en los años setenta, época del estreno de las primeras películas.
Estas son muy básicas y poco detalladas, pero, a diferencia de las actuales, portan
esa magia que encierra dentro suyo recuerdos de infancias felices, en donde la
imaginación suplía todo aquello que el juguete carecía.
Esta “juntada”, como ellos mismos la denominan, no pasó
desapercibida para los comerciantes de la feria del parque, quienes llenaron
sus puestos al punto de desbordar de mercadería de la Guerra de las Galaxias. Por ende, era posible adquirir una
variada cantidad de souvenirs, como
ser llaveros, réplicas de los sables jedis, muñecos, miniaturas de legos, remeras y gorras estampadas con dicha
temática.
Dos puestos se destacaron sobre el resto: Does Toys, cuyo dueño, Diego, puso a la
venta un lote inmenso de figuras importadas muy difíciles de conseguir lo que provoco la locura de aquellos
coleccionistas más viscerales. Otro puesto fue montado para presentar y
comercializar un libro llamado “Guerra Estelar”, el cual recopila todos los
manufacturados ya sea mercadería de diversa índole, abarcando desde productos alimenticios,
promociones y demás que se han fabricado en nuestro país conteniendo la
licencia de la película en cuestión.
Este material gráfico, emocionaba a quienes lo ojeaban,
al posibilitarles recordar los vasos de vidrio de Pepsi de los ochenta, los muñequitos del chocolatín Jack o los juguetes hechos en Argentina
por la empresa Top Toys, hoy día
considerados objetos de culto por sus admiradores más acérrimos.
Siempre es una experiencia amena concurrir a este tipo
de reuniones, ya que se percibe un clima de camaradería, una extraña sensación
que he denominado “hermandad fílmica”, donde no existen divisiones sociales,
culturales, etc. Una especie de homogenización, efímera si se quiere. A pesar de no ser un gran conocedor del tema
en cuestión, fui invitado a la foto conmemorativa, que fue el broche culmine de
la reunión.
La tarde comenzó a difuminarse, la gran mayoría se fue alejando poco a poco de las mesas, mientras otros embalaban sus tesoros más
preciados con quirúrgico cuidado; la ceremonia de finalización es en exceso
metódica y detallista, manipulan cuidadosamente las cajas y las guardan en el
baúl de sus autos, o bien en bolsos y mochilas para que regresen a sus casas
sanas y salvas. Otros se retiran felices y su sonrisa es proporcional a la
cantidad de ventas realizadas. Las manos se estrechan en saludos afectuosos y al llegar a sus casas,
el intercambio y las charlas volverán a ser virtuales, por lo menos hasta la
próxima edición de este encuentro.